Probablemente hoy haya sido un lunes muy lunes.
Y eso está bien.
Si hay algo que me revienta de muchas personas con las que trabajo en mi día a día es ese discurso motivador de que “cuando trabajas en lo que te gusta no trabajarás jamás”.
Personalmente he siempre pensado que eso es una mentira.
Y lo es porque aunque a mí me apasione lo que hago, solo lo haría por dinero.
Oye puede parecer frío pero es la realidad.
Gratis me voy a tirarme a la playa, a la piscina o a echarme una partida a un videojuego.
Pero desde luego jamás me plantearía trabajar gratis.
Y la cuestión es que con lunes me pasa lo mismo.
Que por mucho que me guste mucho mi trabajo, prefiero que sea domingo y estar descansando.
Aun así, intento esforzarme mucho en que el lunes no se me haga demasiada bola.
Porque la realidad es que cuánto disfruto, dejo de disfrutar de un día de trabajo, está sobre todo en mi mente.
Y cuando ya voy entrando en flow, se me hace mucho más sencillo poder sacar hacia delante todo lo que tengo en la cabeza.
De todos modos esta es una semana especial.
Por primera vez en mucho tiempo no tengo uno o dos webinars en la agenda.
Y es cierto que el resto de junio, julio y agosto es una barbaridad.
Pero en este caso concreto, de esta semana en particular, la verdad es que quiero disfrutarla.
Porque no tener la sensación de que un día te lo estás jugando todo es bastante refrescante.
Y más ahora en los meses de verano, donde quiero aprovechar para salir un poco más a la calle, descansar un poco más y todo este tipo de cosillas.
La vida del emprendedor, vaya.
De todas formas como ya sabes, esto es un cuaderno de bitácora donde te voy escupiendo mis ideas y reflexiones.
Y probablemente lo que estoy pensando ahora no tiene nada que ver con lo que pase en el futuro.
De hecho ya sabes que además empiezo a hacer vlogs de prácticamente cada día de trabajo para intentar sacarlo todo hacia adelante.
Y lo estoy disfrutando como un chaval.
Porque estoy un poco obsesionado con volver a encontrar esa chispa, esa magia que me haga que cada día sea como un juego.
A pesar de la presión de los resultados, de desagraciar ante los proyectos y todo lo que forma parte de nuestro día a día.
Tampoco me quiero enrollar mucho más.
Estamos ya en junio, sexto mes del año, y se está pasando volando.
Lo bueno es que ahora mucha gente va a desaparecer por el Mundial y nos va a dar un poco de paz también a los no futboleros.